Información:

Fuente: apps4citizens.
Descarga: Android, iOS.
Idiomas: Español.

Descripción:

Las nuevas tecnologías permiten que el usuario asuma un rol protagonista en la configuración de soluciones. En el área de la salud, registrando información diaria que puede ser de utilidad para los médicos; en turismo, recomendando una ruta, un usuario con el que compartir gastos de transporte, o al que alquilar una habitación peer to peer; en el sector de servicios valorando la atención y la calidad del producto.

Esta última variante es por la que optaron los desarrolladores de Rool Movil, quienes crearon un “libro de reclamos 2.0” que empodera al consumidor para fiscalizar a las empresas.

Rool Movil: empoderamiento ciudadano para la fiscalización de las empresas

Esto es posible a partir de una segmentación inicial que realiza la apicación en función del país de pertenencia del usuario: Argentina, Perú, Chile, Colombia o México. De esta forma, más allá de tener un alcance en cinco países del continente, el consumidor sólo visualizará aquellos de su proximidad.

El registro de una buena o mala experiencia  con una marca, además de la propia opinión del usuario, permitirá al resto de usuarios estar alertaen el momento de contratar.  En sociedades donde gran parte de los servicios son ofrecidos de forma oligopólica, es también una forma de contrarrestar esa situación de mercado, permitiendo la fiscalización de la ciudadaníay, eventualmente,la posibilidad de que se sancione a los responsables, en caso de que sea pertinente.

El procedimiento es sencillo: el usuario se descarga la app, elige su país, y encuentra ya un listado de empresas pasibles de ser valoradas, ordenadas en un ranking decreciente. Podrá escoger algunas de las empresas listas, o incorporar otra nueva, para luego puntuarla en un rango de 1 a 10 puntos. Deberá además identificar el local, la oficina o la persona con la que interactuó y fundamentar la valoración, que podrá ser compartida en redes sociales.

La ambición de la aplicación al tratar de abarcar también la fiscalización del poder político, hace que tope con el obstáculo de la parcialidad de las valoraciones. Al no ofrecer criterios objetivos de calificación, las calificaciones de los políticos quedan diluidas en miradas partidarias, a veces sin ningún sustento, más allá de fanatismos.

No obstante, es destacable que el sector privado —que habitualmente queda fuera de la crítica de los medios de comunicación por intereses económicos— sea susceptible de esta ‘vigilancia’ social.